La actividad del parking comenzó en 1999 bajo otro nombre comercial, con un objetivo sencillo: dar a los profesionales del transporte un lugar bien comunicado donde dejar su vehículo en Madrid.
Desde el primer día lo han operado el mismo personal y el mismo equipo gestor que en 2013 fundó Low Price Business (LPB). Cambió el nombre, pero no las personas ni la forma de trabajar.
Desde entonces no hemos dejado de crecer. Hemos ampliado el espacio y los servicios poco a poco, al ritmo que nos pedían nuestros clientes, hasta llegar a las 290 plazas para vehículos pesados que ofrecemos hoy.
Muchos de nuestros clientes llevan años con nosotros. Esa confianza es lo que nos impulsa a seguir mejorando cada día.
